Premios a las buenas prácticas en la escuela pública

 Los peregrinos que un día se atrevieron a recorrer las sendas que discurren por el Camino de Santiago aseguran que, antes que nada, esta legendaria vía es un camino de conocimiento. 

 Cristina Rosado. Valladolid

 

 Los peregrinos que un día se atrevieron a recorrer las sendas que discurren por el Camino de Santiago aseguran que, antes que nada, esta legendaria vía es un camino de conocimiento. También lo han sentido en sus propias vidas los alumnos del Colegio de Infantil y Primaria «Emilia Menéndez», en la localidad leonesa de La Robla. Un maestro de este centro,  José Enrique Blanco Carrión, pensó un día que ese Camino, que atraviesa tierras leonesas, podía servir a los niños que el pasado curso estudiaban en la clase de 3ªB de Primaria para adentrarse más cómodamente en los conocimientos que tenían que adquirir.

Su proyecto, «Camino de Santiago, Camino de Encuentros», acaba de ser galardonado con el primer premio en la modalidad de Educación Infantil, Primaria y Educación Especial del

I Concurso de Buenas Prácticas Educativas que concede la Asociación Mejora tu Escuela  Pública (MEP), unos premios que fueron entregados en Madrid por el Ministro de Educación, Ángel Gabilondo.

Los alumnos recibieron en septiembre de 2009 una carta enviada por su maestro, Blanco Carrión, en la que les invitaba a «peregrinar» en el Año Jacobeo y se les explicaba qué era una peregrinación. Cuando llegarona las aulas, un cuadernillo les esperaba, en el que se hablaba de las peregrinaciones, las etapas que se hacían, etc.

Según cuenta el propio Blanco Carrión, «cada mes se les planteó como una etapa del Camino de Santiago», en la que los niños elaboraban una ficha. A la vez, como cada mes se abordaba una actividad diferente: el Magosto, el Día de la Paz..., intentaron entroncar esas actividades con la Ruta Jacobea, de modo que el Magosto se convirtió en un encuentro de culturas en el que los niños encontraron gentes que les contaban historias y en el que ellos también contaron aquellas que les relataron en casa. El Día de la Constitución fue el dedicado a reconocer los derechos fundamentales en las señales típicas del Camino, unas señales que hablaban de la no discriminación por razones de sexo o de la protección necesaria a los ancianos. «Lo original era unir las actividades complementarias con lo que hacíamos durante todo el año», asegura este maestro, mientras añade que «cada mes, los niños esperaban con ganas la siguiente actividad porque siempre había cosas diferentes».

Este docente, que no olvida que el proyecto también ha sido posible gracias a sus compañeras Manuela López San Eusebio y María Luisa Puente, y que al final, se convirtió en un proyecto en el que se implicó todo el colegio. Así, la gran fiesta de Carnaval del centro se vistió con el disfraz de los peregrinos. Como no podía ser menos, en junio llegaron a la última etapa de su particular ruta escolar, que tuvo para estos alumnos el regalo de su «compostela» con sus nombres en Latín, «algo que les hizo mucha gracias», añade Blanco Carrión.

Este maestro afirma que el objetivo de su idea era «hacer más atractivos y cercanos a los alumnos los contenidos que trabajas en clase, porque a veces, aunque quieras hacerlo más vivo, los libros te ponen cortapisas y hay que salir de ello porque aprenden más y más deprisa», al tiempo que señalaque «in troduces contenidos que les superan por el nivel, pero te sorprendes de lo que pueden asimilar: metes toda la geografía del norte de España, cosas que de otro modo no hubieras dado». Tampoco oculta su orgullo por el grupo de alumnos al que da clase—entre los que figuran tres niños con necesidades educativas especiales—: «son chavales buenos en capacidad y el trabajo sí tuvo buenos resultados, el ánimo de los alumnos y la disposición fue muy buena; llevo 25 años trabajando,pero este año ha sido fundamental».

Mención especial. El CEIP «Margarita Salas» de Arroyo de la Encomienda (Valladolid) también recibió una mención especial en este concurso por el proyecto «Todos somos Margarita Salas», puesto en marcha por el AMPA del centro y con el que esta asociación trata de establecer cauces de contacto con las 142 familias asociadas a través de canales como el correo electrónico o las redes sociales, de modo que participen más activamente en la vida del centro.

«Muchas veces falta tiempo para acudir a una reunión», asegura la tesorera del AMPA, Patricia de Benito, «y estos medios facilitan que los padres conozcan las actividades que se realizan».