Cadena de favores
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- Publicado el Jueves, 22 Octubre 2009 15:11
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La experiencia que presentamos a continuación surge como respuesta a una necesidad que año tras año aparece al iniciarse el curso escolar.

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La dificultad de muchas familias para adquirir los libros de texto y material escolar.
Desde la institución escolar existen dos alternativas, ambas insuficientes, para cubrir esa necesidad:
1)    La dotación de becas que ofrece la Comunidad de Madrid, con la cual las familias pueden comprar como mucho un tercio de los libros necesarios.
2)    El servicio de préstamo del Centro, cuyo fondo no permite cubrir toda la necesidad que existe, especialmente en centros como el nuestro.
El hecho de no tener libros de texto supone una gran desventaja a la hora de enfrentar el éxito escolar al no poder seguir las asignaturas igual que el resto, ni poder hacer la tarea en casa, aburrirse en clase, provocar el enfado del profesorado, y un largo etcétera.
Por último, señalar que el IES Mateo Alemán está ubicado en un barrio con una gran problemática social, que se ha visto acentuada por el aumento del desempleo. El desembolso de 250 euros por alumno, en una familia con 2 ó 3 hijos, supone un fuerte revés en la economÃa familiar que muchas familias no pueden asumir.
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 ¿CÓMO SURGE LA IDEA?
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En nuestro Centro, tanto el Departamento de Orientación como Jefatura de Estudios se encargan de gestionar el servicio de préstamo. Años anteriores, ante la falta de fondo del Centro, se solicitó a los alumnos que donasen aquellos libros que no fueran a utilizar. La respuesta de muchos de ellos fue que eran demasiado caros como para darlos sin más. Pero también nos encontramos con que otros muchos ya habÃan donado los libros a amigos o familiares.
Por ello, decidimos crear una red de intercambio en y desde el propio Centro de cara a extender esa red de intercambio informal que ya existÃa y poder beneficiar al mayor número posible de familias.
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¿CÓMO SE GESTIONA?
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Al plantearnos la red de intercambio, nos surgieron algunas dudas. Lógicamente, los intercambios no podÃan realizarse entre alumnos tú a tú, ya que un alumno que, por ejemplo, necesitase los libros de 3º, podrÃa proporcionar los suyos de 2º y, a cambio, recibir los de otro compañero que ya no necesitase los de 3º.
Por ello decidimos gestionar nosotros el intercambio. Fijamos una fecha en la que todas las personas interesadas deberÃan pasar a dejar sus libros y dejar anotado qué libros necesitaban. También se anotaba el estado de los libros que dejaban.
Los libros que se podÃan intercambiar eran todos aquellos que no fuesen libros de trabajo, tipo workbook de inglés, fichas de actividades de Educación FÃsica, etc. Se intercambiaba un libro por otro y se dejaba la puerta abierta a la donación al Centro para ser utilizados en el servicio de préstamo.
La difusión se realizó mediante carteles y mediante el boca a boca en el mes de septiembre, antes de comenzar las clases.
Una vez recogidos los libros, se determinó que intercambios se podÃan realizar y se fijó una fecha para que los alumnos pasasen a recogerlos.
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RESULTADO DE LA EXPERIENCIA
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- Las familias que han participado en la experiencia: 32.
- Los libros dejados para intercambio: 135.
- Los libros intercambiados: 96
- Libros donados al centro: 39. La mayorÃa han sido libros de 1º de la ESO, ya que este alumnado no podÃa participar al no poder entregar libros a cambio.
Teniendo en cuenta que no hubo una gran difusión del proyecto, porque se realizó en septiembre y sólo mediante carteles, podemos considerar el resultado muy positivo. Las familias que participaron mostraron una gran satisfacción y animaron al profesorado implicado a repetir la experiencia el año próximo.
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ASPECTOS DE MEJORA
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Dado el buen resultado para el próximo año nos planteamos repetir la experiencia pero con algunos cambios.
F    En primer lugar, serÃa necesario hacer la difusión antes de finalizar el curso escolar. La ocasión podrÃa ser aprovechada para sensibilizar al alumnado sobre las ventajas de la reutilización, la reducción del consumo y el beneficio que suponen para el medio ambiente medidas de este tipo (menos gasto de papel).
F    También serÃa conveniente introducir información en los sobres de matrÃcula para llegar al mayor número posible de familias. Suponemos que la participación aumentará, lo que quizás conlleve una mayor complejidad organizativa.
Surgirán nuevas necesidades de espacio, para organizar los libros, y de profesores, para cuadrar los canjes.
Incluso nos planteamos la necesidad de establecer un sistema de vales o precio simbólico a los libros de tal manera que se asemejara a un mercadillo. Con esta medida, se beneficiarÃa a los alumnos de nueva incorporación a nuestro Instituto.
Por el contrario, nos preguntamos si con esta actuación interferimos en esa red de donación informal que existe entre amigos y familiares.
Es nuestro deseo contar con el A.M.P.A. del Centro para organizarlo.
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REFLEXIÓN FINAL
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Desde el Centro pensamos que experiencias de este tipo resultan positivas a todos los niveles:
1)Â Â Â Â Se benefician las familias, ya que el precio de los lotes de libros es abusivo en la mayorÃa de los casos.
2)    Se beneficia al profesorado, ya que se garantiza que un mayor número de niños accedan al material de trabajo básico en el aula.
3)    Se beneficia la relación de las familias con el Centro, ya que éstas ven que hay una preocupación desde la Institución Educativa por ayudarlas.
Aún asÃ, deberÃamos reflexionar sobre a quién beneficia este gasto o si es necesario tener libros de fichas (que sólo se usan una vez). Existen experiencias en otras comunidades sobre la reutilización de los libros. No es sólo una cuestión de gasto (público, en becas y familiar, en libros), sino también de educar en la reutilización y no el derroche.
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La PTSC
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