Lectura por edades
Cuentos para educar las emociones Magisterio 18/05/10
Escrito por Cuentos para educar las emociones Magisterio 18/05/10   
Martes, 18 de Mayo de 2010 11:20

SM organiza unas jornadas para hablar del cuento como recurso educativo.

Se celebraron en Madrid las V Jornadas de Educación Infantil Educar las emociones a través de los cuentos, organizadas por la editorial SM y que han contado con la participación de la psicóloga y terapeuta infantil Begoña Ibarrola. Durante el acto, al que asistieron más de 1.200 docentes de Educación Infantil, Ibarrola declaró que “educar para la vida es hacer ver a los niños que no todos los días son felices y esto no se consigue edulcorando los cuentos”. Además la psicóloga señaló que “ desarrollar las habilidades emocionales de los alumnos hace que disminuya el fracaso escolar, previene el acoso en lo centros y crea climas más saludables”, y destacó que “para tener éxito en la vida es más importante que los niños adquieran determinadas habilidades o competencias emocionales a que sean inteligentes”. En este sentido, Begoña Ibarrola defendió el papel del relato para trabajar las emociones en clase, ya que “gracias a los cuentos el niño tiene la posibilidad de multiplicar o expandir su experiencia a través de las vivencias de los personajes y tiene la oportunidad de explorar la conducta humana de un modo comprensible”. Tradicionalmente se han atribuido al cuento cinco funciones: mágica, por estimular la imaginación y la fantasía; lúdica, por entretener y estimular; ética, por servir para transmitir enseñanzas morales e identificar los valores; espiritual, al contribuir a comprender las verdades metafísicas y filosóficas y terapéutica. A estas funciones, Ibarrola, durante su intervención, incorporó una sexta: la del cuento “como factor clave para la Educación emocional de los más pequeños”. Así pues, los cuentos se convierten en magníficas herramientas para educar las emociones y comprender nuestro mundo interior, a la vez que permiten adentrarnos en la vida de otros, observando el mundo y las miles de vivencias que en ellos se plasman desde una distancia de seguridad. Por lo tanto, cada cuento es un mundo donde se presentan situaciones que el niño puede imaginar y con el que se puede identificar fácilmente, por lo que su lectura tiene sentido por sí misma. Pero, además el cuento ofrece la posibilidad de realizar actividades prácticas relacionas en las que se em-plean los diferentes tipos de lenguaje –corporal, pictórico, verbal...–, lo que permite explorar el mundo de las emociones y los sentimientos de los niños a partir de diferentes ángulos, al mismo tiempo que se desarrolla su creatividad y su capacidad de generar respuestas propias.